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Del gobierno de los jueces… marzo 9, 2010

Posted by Lodovico Settembrini in El Reino de este Mundo.
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No sé si esto lo habrá levantado alguien, pero me parece relevante – al menos a mí, perseguido, al igual que José Rizal, por el espectro de las comparaciones (aunque en Noli me Tangere la frase sea el fantasma de las comparaciones) -.

En Citizens United v. Federal Election Commission, la mayoría conservadora de la Corte Suprema de Justicia de los EEUU rechazó jurisprudencia bien establecida y hace peligrar la vigencia de legislación nacional y estadual que se remonta a 1907 (de la era de las leyes antitrust del Roosevelt bigotón), al permitir que las corporaciones puedan gastar sin límites en propaganda política en tiempos de elecciones.

El Tony Blair de este lado de la Mar Oceánica no la dejó pasar. En el Discurso sobre el Estado de la Unión, dijo:

Last week, the Supreme Court reversed a century of law that I believe will open the floodgates for special interests—including foreign corporations—to spend without limit in our elections.

Pese a que los Supremos Yankees tienen una sana tradición de blanqueo de sus simpatías políticas, con esta se fueron a la miércoles con la autolimitación de los togados.

¡Y pensar que cuando purrete el Oyhanarte jóven – y onganista – me parecía un embole!

Como Joaco no la va contar – o si lo hace usará el argumento tailor-made que escuchará en algún copetín (de dorapa, como corresponde  a la práctica; mi gato me dice que se le hace mucho más creíble la imagen del tipo haciendo un anacrónico kowtow) por el cuál este fallo en realidad está en línea con la Primera Enmienda (free speech) -. Le paso la bola a Gustavo Arballo para que ilumine sobre la endeblez de ese argumento.

Desde aquí se puede bajar el fallo completo en PDF.

Kemalismo marzo 5, 2010

Posted by Lodovico Settembrini in El Reino de este Mundo.
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Seguimos huyendo de la coyuntura.

Aprovechamos la aprobación de una moción de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de EEUU, que califica de “genocidio” la matanza de armenios por las fuerzas turcas en la Gran Guerra, para colgar el mejor resumen que hemos podido encontrar en formato electrónico  sobre el período. Le robamos hasta el título a la pieza de Perry Anderson.

Expulsada de Europa, la Turquía de los Jóvenes se lanzó sobre el Cáucaso: la derrota – menos de un séptimo de las tropas regresaron – dejó expuesta a la retaguardia y al país: el espacio que separaba ahora a los Aliados de Turquía era habitado por los súbditos armenios del Imperio Otomano que se desgranaba…

In Istanbul, the CUP reacted swiftly. This was no ordinary retreat into the kind of rear where another Battle of the Marne might be fought. The whole swathe of territory extending across both sides of the frontier was home to Armenians. What place could they have in the conflict that had now been unleashed? Historically the oldest inhabitants of the region, indeed of Anatolia at large, they were Christians whose Church – dating from the third century – could claim priority over that of Rome itself. But by the 19th century, unlike Serbs, Bulgars, Greeks or Albanians, they comprised no compact national majority anywhere in their lands of habitation. In 1914, about a quarter were subjects of the Russian, three-quarters of the Ottoman Empire. Under the tsars, they enjoyed no political rights, but as fellow Christians were not persecuted for their religion, and could rise within the imperial administration. Under the sultans, they had been excluded from the devshirme from the start, but could operate as merchants and acquire land, if not offices; and in the course of the 19th century they generated a significant intellectual stratum – the first Ottoman novels were written by Armenians…

The CUP’s immediate fear, as it surveyed the rout of its armies in the Caucasus, was that the local Armenian population might rally to the enemy. On 25 February, it ordered that all Armenian conscripts in its forces be disarmed. The telegrams went out on the day Anglo-French forces began to bombard the Dardanelles, threatening Istanbul itself. Towards the end of March, amid great tension in the capital, the Central Committee – Talat was the prime mover – voted that the entire Armenian population in Anatolia be deported to the deserts of Syria, to secure the Ottoman rear. The operation was to be carried out by the Teskilât-i Mahsusa, the ‘Special Organisation’ created for secret tasks by the party in 1913, now some 30,000 strong under the command of Bahaettin Sakir…

The enterprise on which the CUP embarked in the spring of 1915 was, however, new. For ostensible deportation, brutal enough in itself, was to be the cover for extermination – systematic, state-organised murder of an entire community. The killings began in March, still somewhat haphazardly, as Russian forces began to penetrate into Anatolia. On 20 April, in a climate of increasing fear, there was an Armenian uprising in the city of Van. Five days later, Anglo-French forces staged full-scale landings on the Dardanelles, and contingency plans were laid for transferring the government to the interior, should the capital fall to the Entente. In this emergency, the CUP wasted no time. By early June, centrally directed and co-ordinated destruction of the Armenian population was in full swing. As the leading comparative authority on modern ethnic cleansing, Michael Mann, writes, ‘the escalation from the first incidents to genocide occurred within three months, a much more rapid escalation than Hitler’s later attack on the Jews.’ Sakir – probably more than any other conspirator, the original designer of the CUP – toured the target zones, shadowy and deadly, supervising the slaughter. Without even pretexts of security, Armenians in Western Anatolia were wiped out hundreds of miles from the front…

Çaglar Keyder has described the desperate retroactive peopling of Anatolia with ur-Turks in the shape of Hittites and Trojans as a compensation mechanism for the emptying by ethnic cleansing at the origins of the regime. The repression of that memory created a complicity of silence between rulers and ruled, but no popular bond of the kind that a genuine anti-imperialist struggle would have generated, the War of Independence remaining a small-scale affair, compared with the traumatic mass experience of the First World War. Abstract in its imagination of space, hypomanic in its projection of time, the official ideology assumed a peculiarly ‘preceptorial’ character, with all that the word implies. ‘The choice of the particular founding myth referring national heritage to an obviously invented history, the deterritorialisation of “motherland”, and the studious avoidance and repression of what constituted a shared recent experience, rendered Turkish nationalism exceptionally arid.’…

Manhattan Transfer II marzo 1, 2010

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Continuamos con el seguimiento del fenómeno del momento en la política de la zona del mundo recorrida por el Paralelo 42.
Al igual que una edición anterior de este boletín, nos limitamos a pegar el link a la nota del New York Review of Books. El tono de esta pieza es un tanto más simpático al sujeto de análisis que la anterior.

Carlos Escudé noviembre 6, 2008

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escudé  Este blog saluda a don Carlos Escudé. Recién termina su participación en un programa de TN – no tengo imagen, así que no sé quienes son sus conductores ni el resto de los invitados -. Mientras el tipo pretendía reflexionar, demoliendo el cúmulo de boludeces y common sense imperante, el resto se hundía, balbuceante, en una sarta de incoherencias. Escudé subrayaba la irrelevancia del país para los EEUU, y la coincidencia de ambos países en aquellos temas que le importan a la superpotencia. Los otros no atinaban más que a murmurar algo sobre las formas.

Lo puteamos, algo, por Gran Bretaña, Estados Unidos y la declinación argentina. Más tarde – más fuerte – por Historia de las Relaciones Exteriores Argentinas, aunque es de consulta y libre acceso.

Ahora, el tipo es de los pocos con acceso a los medios que reflexiona, se la banca, y le acaba de decir a los de ese programa que publicar que estamos en vísperas de 2001 – como La Nación – es golpista, y que eso no sucede en el EEUU que se ha utilizado en estos días para atacar al gobierno. Nadie respondió.

En este pobre no lugar, sepa don Carlos, que siempre tendrá una capa y un bastón de repuesto.

中国看美国。Zhōngguó kàn Mĕiguó noviembre 6, 2008

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printsacrosspacific-1

 

Algunas miradas desde China a la elección en EEUU.

We wish US president-elect Obama well. China Daily

How will Obama prove for China?. The Times of India

American election and chinese rice bowl. Inside-out China

Obama to retain Taiwan policy. Taipei Times

Obama’s election will change Taiwan-U.S. relations: DPP lawmakers. Taiwan News

Now it’s Cool America. Asia Times

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The Machine. Para Joaco. noviembre 6, 2008

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obama

No sólo crea su propia realidad. También hace patente que no le gusta leer. Esta nota de hoy – vía Artepolítica – de JMS es risible.

En la lógica del escriba mitrista, los yankees son ejemplo, pero de buen periodismo. La política en Chicago, en los años de ascenso de Obama, acá, en una excelente crónica del New Yorker.

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Paralelo 42 noviembre 5, 2008

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Tarde, saludamos al pueblo norteamericano, con palabras de un viejo y querido populista

VAG

John Dos Passos, The Big Money

The young man waits at the edge of the concrete,  with one hand he grips a rubbed suitcase of phony  leather, the other hand almost making a fist, thumb up  that moves in ever so slight an arc when a car  slithers past, a truck roars clatters; the wind of cars  passing ruffles his hair, slaps grit in his face.  Head swims, hunger has twisted the belly tight,  he has skinned a heel through the torn sock, feet  ache in the broken shoes, under the threadbare suit carefully brushed off with the hand, the torn drawers have  a crummy feel, the feel of having slept in your clothes;  in the nostrils lingers the staleness of discouraged carcasses crowded into a transient camp, the carbolic stench  of the jail, on the taut cheeks the shamed flush from the  boring eyes of cops and deputies, railroadbulls (they eat  three squares a day, they are buttoned into well made  clothes, they have wives to sleep with, kids to play with  after supper, they work for the big men who buy their  way, they stick their chests out with the sureness of  power behind their backs). Git the hell out, scram.  Know what’s good for you, you’ll make yourself scarce. Gittin’ tough, eh? Think you kin take it, eh?

The punch in the jaw, the slam on the head with  the nightstick, the wrist grabbed and twisted behind  the back, the big knee brought up sharp into the crotch,  the walk out of town with sore feet to stand and  wait at the edge of the hissing speeding string of cars  where the reek of ether and lead and gas melts into the  silent grassy smell of the earth.

Eyes black with want seek out the eyes of the  drivers, a hitch, a hundred miles down the road.

Overhead in the blue a plane drones. Eyes follow  the silver Douglas that flashes once in the sun and  bores its smooth way out of sight into the blue.

(The transcontinental passengers sit pretty, big  highly paid jobs, who are saluted  men with bank accounts, highly paid jobs, who are saluted  by doormen; telephone girls say good morning to them.  Last night after a fine dinner, drinks with friends, they  left Newark. Roar of climbing motors slanting up into  the inky haze. Lights drop away. An hour staring  along a silvery wing at a big lonesome moon hurrying  west through curdling scum. Beacons flash in a line  across Ohio.

At Cleveland the plane drops banking in a smooth spiral, the string of lights along the lake swings in a  circle. Climbing roar of the motors again; slumped in the soft seat drowsing through the flat moonlight night.

Chi. A glimpse of the dipper. Another spiral  swoop from cool into hot air thick with dust and the reek of burnt prairies.

Beyond the Mississippi dawn creeps up behind through the murk over the great plains. Puddles of mist go white in the Iowa hills, farms, fences, silos, steel glint from a river. The blinking eyes of the beacons reddening into day. Watercourses vein the eroded hills.

Omaha. Great cumulus clouds, from coppery churning to creamy to silvery white, trail brown skirts of rain over the hot plains. Red and yellow badlands, tiny horned shapes of cattle.

Cheyenne. The cool high air smells of sweet grass.

The tight baled clouds to westward burst and scatter in tatters over the straw colored hills. Indigo mountains jut rimrock. The plane breasts a huge crumbling
cloud bank and toboggans over bumpy air across green and crimson slopes into the sunny dazzle of Salt Lake.

The transcontinental passenger thinks contracts, profits, vacationtrips, mighty continent between Atlantic  and Pacific, power, wires humming dollars, cities
jammed, hills empty, the indiantrail leading into the wagonroad, the macadamed pike, the concrete skyway; trains, planes: history the billion dollar speedup, and in the bumpy air over the desert ranges towards Las Vegas sickens and vomits into the carton container the steak and mushrooms he ate in New York. No matter, silver in the pocket, greenbacks in the wallet, drafts, certified checks, plenty restaurants in L. A.)

The young man waits on the side of the road; the plane has gone; thumb moves in a small arc when a car tears hissing past. Eyes seek the driver’s eyes. A hundred miles down the road. Head swims, belly tightens, wants crawl over his skin like ants: went to school, books said opportunity, ads promised speed, own your home, shine bigger than your neighbor, the radiocrooner whispered girls, ghosts of platinum girls coaxed from the screen, millions in winnings were chalked up on the boards in the offices, paychecks were for hands willing to work, the cleared desk of an executive with three telephones on it; waits with swimming head, needs knot the belly, idle hands numb, beside the speeding traffic.

A hundred miles down the road.

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Persepolis agosto 4, 2008

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El sábado, cuando se cumplía el plazo de 15 días que el P 5 + 1 – los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, más Alemania – había impuesto a Irá

n para que aceptara la propuesta de “congelamiento por congelamiento” – sanciones por programa nuclear – la prensa francesa obtuvo las transcripciones de la reunión entre los funcionarios iraníes y la contraparte.

El enviado iraní soslayó la oferta del congelamiento cruzado, e insiste en algo común en este tipo de situaciones: las dificultades  para confiar en el otro. Dijo Jalili: “…Nous pourrions résoudre des questions qui existent depuis trente ans, oserais-je le dire, soixante ans…” Esto ante la novedad de la presencia del tercer funcionario en jerarquía de la diplomacia norteamericana. Con el retorno a la diplomacia, luego de años de experimentar con las consecuencias de la hubris, y con lo que quizás sea la única victoria clara de la política exterior norteamericana en la era Bush –  el acuerdo de desnuclearización de la Corea del pichón de 수령 (Suryong), el 친애하는 지도자, Kim el Pequeño – EEUU comienza a actuar casi como una potencia normal: incluso con los enemigos se habla. “…Les relations entre nos deux pays ont été basées sur une profonde méfiance depuis trente ans. J’espère que ma présence aujourd’hui est un pas dans la bonne direction, et que vous saisirez cette opportunité…”

El iraní los ninguneó. Consideran que están en posición ventajosa gracias a los desaguisados belicistas de EEUU en la región, suficiente como para aguantar un rato más. Como para coronar la torta, hoy anunciaron que serían capaces de bloquear el Estrecho de Hormuz, limitando el flujo de petróleo que por allí circula – un 90% del crudo que sale del Golfo Pérsico -. Para quien tenga ganas y le interesen los temas militares, acá hay una análisis de dicha posibilidad.

La experiencia con Corea del Norte enseña, entre otras cosas, que una declaración expresa que reconozca la supervivencia del régimen, sea cual fuere su naturaleza, disipa el temor y abre las puertas a ulteriores negociaciones. Mientras tal seguridad no sea reafirmada – y la música en el Conventillo suena a ese ritmo  -, la otra parte entenderá toda negociación con el rival como instrumento para minar su supervivencia. Es cierto que Irán no se siente amenazado sólo por EEUU, sino que debe contar con Israel.

Es probable, también, que debamos esperar un impasse hasta después de las elecciones en EEUU e Irán, para ver para donde va la cosa.

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El Conventillo II julio 6, 2008

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Nuestro buen amigo Renegade Eye nos hacía notar, hace unos días, las diferencias existentes al interior del establishment norteamericano sobre las maneras de lidiar con Iran.

“…I think the ruling class is split about Iran. I think the dominant view is to negotiate with Iran…”

Bueno, es domingo, llueve, y vamos por la instauración de una nueva costumbre: el elemento material es otra nota sobre el tema, la opinio iuris deberá esperar…

P.D: A nosotros también nos gustó mucho Mongol

El Conventillo junio 29, 2008

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Domingo. Seymour Hersh acaba de publicar otra de sus impecables notas. Si hasta Anthony Jr., en una de sus crisis metafísicas, le decía a su padre, Tony Soprano “…we gonna bomb Iran…”

Como cantaba don Edmundo: “…y al final del contrapunto, amasijaban un punto, pa’ amenizar la velada…”

Entonces, para amenizar el domingo, qué mejor que acompañar la lectura con la gola del Feo.