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Impresiones junio 20, 2010

Posted by Lodovico Settembrini in El Reino de este Mundo.
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Este blog continúa defraudando su objetivo declarado: seguiremos sin postear, incluso cuando se ha producido cambio de Canciller.

Un novel blog complementa lo no producido por La Cola…, desde aquí recomendamos El Adentro-El Afuera, responsabilidad de la pluma del Fatherly Leader.

Algunas primeras impresiones de la salida de Taiana y su reemplazo:

  • creer que un mero cambio de personal puede producir virajes radicales es pensar la polex a la manera decimonónica: desde el Congreso de Viena para acá – incluso lo producido por el mismo Congreso – el comportamiento y los resultados están estructuralmente “dados” (incluso Talleyrand y Metternich) – sin que esto signifique un determinismo positivista.
  • lo anterior vale para todos: pese a lo que diga 6,7,8, una membrecía como la del G20 o la Cumbre de Seguridad Nuclear trasciende la mayor o menor “muñeca” de un presidente y/o un canciller determinado: es el disfrute de décadas de desarrollo nacional – no menor en la formación de burocracias modernas, ítem ausente en las fuerzas partidarias populares actuales, también en la épica kirchnerista (obvio que no le voy a pedir tal objeto al PRO)
  • Que las diplomacias presidenciales, pese a que la encarnen líderes más o menos progres, es un corolario necesario de tal mistificación: Felipe Pigna o Pedro Brieger como los Hippolyte Taine del progresismo. El lado oscuro de esa forma de vinculación externa no es sino el gesto espasmódico y el deslumbramiento momentáneo – materializado en su forma espuria en supuestas diplomacias paralelas.
  • Signo actual de dicho deslumbramiento es cierta opinión respecto al Brasil: uno no necesita caer en la desconfianza de Estanislao Zeballos para manejarse con cierta prudencia: desde la búsqueda de un asiento en el Consejo de Seguridad, pasando por su desempeño en los foros de DDHH (compartiendo muchas veces posiciones con lo más reaccionario del asunto, Iran, Cuba y Corea del Norte – yo también lo siento, pero la isla es difícil de defender en la mayoría de las posiciones que adopta en estos temas –), llegando a Iran: viejo, si tu principal aliado no puede reconocerte puntos básicos de tu concepción de polex, que te espera en temas menores…¿Ponerlo como tercero “imparcial”?!!! (el Tratado del río Uruguay nace en el contexto del temor al manejo que podría hacer el estado río arriba (Itaipú, etc)
  • Pese a  la relevancia de los constreñimientos estructurales, o de su comprensión, lo cierto es que en 2003 hubo toma de posición respecto a las limitadas opciones presentes – y la mayoría de ellas en el sentido que nos gusta en este blog: integración latinoamericana, acento en el multilateralismo, vigorosa promoción de la producción nacional, etc. No obstante, nada distinto a la historia de la Argentina moderna, salvo el paréntesis menemista.
  • de algunas palabras de hoy de la entrevista con Página, y de una línea del gran Mario, también hoy, el nuevo Canciller parece venir con los mismos prejuicios troko-leninistas del estado como herramienta: dice Mario: El rol de las cancillerías es, pues, muy arduo y desafiante: darles contexto y profesionalidad a las líneas maestras (y a menudo a las decisiones tomadas de volea) que se cocinan en la cima del poder. Y agrega: peso que tiene la Cancillería, por el sesgo conservador de buena parte de la “línea” de la “Casa”… Y dale con esto, como si fuera distinto al sistema político argentino. Cuando en los 90 se desmalvinizaba – incluido todo el arco político -, o se creía en la bondad natural del sistema económico internacional – también toooodooo el sistema político nacional –, grises y conservadores burócratas le buscaban la vuelta para que los efectos de tales decisiones fueran menos nocivas. Siempre hay un progre que pueda hacer el papel iluminado de un Cisneros, esperemos que no en esta oportunidad.
  • Al nuevo Canciller, le deseamos una buena gestión.