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Malvinas abril 2, 2008

Posted by benjaminconstante in El Reino de este Mundo.
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Hoy se cumplen 26 años del inicio de la guerra de Malvinas. 26 de lo que yo considero el error más grave de la historia de nuestra política exterior. Y no solamente por la derrota militar (obvia para algunos, en discusión esta obviedad de resultado para otros, yo creo que, más allá de que me inclino un poco más por la primera opción, poco importa esta polémica) sino porque una aventura de agrasión militar de este tipo es de por sí un fracaso y un error de la política y de la diplomacia, más allá de lo que luego pase en el campo de batalla.

Pero a mi me duele Malvinas sobre todo porque es el espejo fiel de la exacerbación del nacionalismo argentino. El único creo en un país del cual podemos si queremos enorgullecernos de su escaso fanatismo nacionalista. Excepto con Malvinas claro. Ahí sí que somos todos juntos contra ellos, contra todos ellos, en el resto e los temas por suerte para mi no tanto.

Por eso cada 2 de abril la bronca de volver a ver esas imágenes en los programas que pasan revista, la bronca de que aquella dictadura canalla, genocida, imbécil y, a esa altura del 82, totalmente desesperada por su agonía y falta de apoyo popular evidente, haya tomado esa decisión tan acertada y que, además de las lamentables muertes que causó y sigue causando, generó la reverberación de este espíritu nacionalista tan irreversible ahora al punto de que está consagrado en nuestra constitución nacional desde la reforma del 94.

Creo que pocos podemos o pueden dudar de la validez para el derecho internacional de los títulos argentino sobre las islas o de lo justo del reclamo territorial, pero también se sabe que en el mundo las cosas están como están, y pocas veces es así en adecuación al derecho internacional. No vale sólo para los ingleses, a cualquier país (incluso a la Argentina) poco le conviene preguntarse mucho sobre la validez histórica o jurídica de por qué tiene los territorios que tiene. Lo importante, me parece, es que en aquellos temas donde si nos conviene preguntar lo hagamos dentro de los carriles lógicos que indican tanto el derecho como la realpolitik, algo alejado de lo que ocurrió hace 26 añitos.

Este post por supuesto no es elaborado ni pretende presentar mucho más que remanidos argumentos comunes sobre el tema, pero quizás sí sirva como disparador de unadiscusión que siempre interesa, por lo dificil que resulta tomar una posición de claro repudio a Galtieri y los suyos sin caer en la falta de respeto de quienes pelearon y murieron o de quienes apoyaron la causa por motivos que no necesariamente tienen que ver con un apoyo al régimen militar de entonces ni a sus macabros proyectos políticos y económicos.

En lo personal, lo que a mi más se sorprendió de este 2 de abril respecto de 2 de abriles anteriores (aparte de que no hayan pasado un feriado que caía miércoles, claro) es descubrir, entre las ya repetídisimas imágenes de Galtieri gritando “si quieren venir que vengan, les presentaremos batalla” y de la plaza llena vivándolo, el apoyo casi irrestricto a la acción y a NUESTRAS FUERZAS ARMADAS ARGENTINAS de la casi totalidad del arco político de entonces. EN particular lo que más me sorprendió de ello fue el apoyo de Frondizi que vi creo en tvr, una sorpresa casi tan grande como la que descubrí el día anterior en un especial de la vida del che que dieron en crónica, al enterarme de la horrible dicción que poseía el mismo don Arturo, que pronuziaba todaz laz palabraz con z. Porque uno no puede indignarse tanto, me parece, de la actitud de ingenuidad y luego panquequismo de susana gimenez o del cinismo negador de un berni neustadt, pero si cabría esperar un poquito más del ilustre intelectual del desarrollismo argentino, ¿o no?

Ya ven que siempre hay algo nuevo bajo el sol. Incluso los 2 de abril.

Comentarios»

1. estudiante cronica - abril 2, 2008

La idea de malvinas como causa nacional no tiene sentido, como dice el libro “sal en las heridas” de Vicente Palermo.

2. charendon - abril 2, 2008

Creo recordar que a los pocos días del 2 de abril, Silvina Bullrich (una pésima escritora pero que todavía tenía sus lectores) publicó en La Nación una carta diciendo que la invasión era una barbaridad. Eso desmiente que fuera imposible expresar disenso sobre el tema en ese momento. Y al mes (después del hundimiento de la fragata inglesa inmediatamente luego del hundimiento del Belgrano) Alvaro Alzogaray escribió un artículo (también en La Nación) diciendo que había que negociar. El resto, apoyo expreso o del otro.

3. Jorge Y. de la G. - abril 3, 2008

Aunque no sea santo de mi devoción, debo decir que el único político de primer nivel que se expresó contra la invasión fue Alfonsín.

Muchos saludos.

4. Tomás Inland - abril 4, 2008

Paradójicamente, desde una visión de realpolitik, el único recurso que (¿aún?) nos permite emparejar la cancha son las instituciones del Derecho Internacional.
Cuanto más pase el tiempo y más recursos económicos y simbólicos adquieran los isleños más relativos se tornarán nuestros argumentos.
¿No será tiempo de afrontar con coraje y voluntad política el debate público en torno a la oportunidad de plantear el caso en la Corte Internacional de Justicia?

5. El suri anaranjado - abril 8, 2008

Excelente artículo, y bienvenido este joven blog. Más allá del tema del apoyo de Frondizi, que nunca se caracterizó por elegir bien a quienes apoyar en cada caso (recuérdese que terminó avalando al menemismo), es rescatable la valentía expresada en el texto. Estoy cansado del chauvinismo vacío y es necesario repensar Malvinas desde otro lugar. Valiente es señalar el problema de la legalidad que cualquier Estado busca imponer sobre cada uno de los territorios que reivindican como propios. Piénsese en la Guerra del Paraguay, por ejemplo, o en el sur patagónico. Una sociedad madura y pujante se construye de manera diferente a la de la bravuconada y el patoterismo militar.

6. benjaminconstante - abril 12, 2008

Yo soy nuevo en la blogósfera, pero me parece que es polite devolver los comentarios, así que trato de desordenadamente recapitular algunas ideas que me surgieron de ellos:

-En cuanto a la discusión sobre malvinas como causa nacional, yo creo que estoy en una posición cercana a la de Palermo, aunque creo que Vicente le pifió con Sal en las Heridas, en el sentido en que el intenta -o al menos eso dice- generar el debate interno en la sociedad a través de un debate indagatorio con alcance popular, pero el libro no tiene nada de eso, es muy poco dinámico y bajable a la terrenalidad, y casi una proeza superar sus primeras 100 páginas -yo creo que no lo logré, y creo que tiene como 500 y en letra 8-, con lo cual me pareció que su escrito poco sirve a los propósitos que el mismo se fijó, porque creo que cualquiera que llegue a terminar ese libro es alguno que ya esté bien metido en el tema y con opiniones y posturas bien formadas e inamovibles, poco ideal como para avivar un debate.

-Coincido en líneas generales con Tomás Inland, aunque me parece que ni a palos los llevás a los ingleses a la CIJ, y recordemos que las dos partes tienen que aceptar, no se les puede poner una pistola en la cabeza.

-Gracias Suri por los comentairos tan elogiosos, justamente la Guerra del Paraguay o la mal llamada Conquista del Desierto eran ejemplos que tenía en la cabeza al escribir.

Un saludo a todos los que nos leen.


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